El extintor

Dentro de los medios de protección contra incendios que existen en el mercado, el extintor es el más común de todos y por lo tanto el más conocido.

Quien no ha visto un extintor en la escalera de su edificio, en el garaje, en su trabajo, etcétera. Pero, ¿sabemos usarlo? ¿Somos capaces de distinguir entre los distintos tipos de extintores? Veamos de una manera breve y sencilla todos estos aspectos.

La clasificación de los fuegos es.

A) Sólidos B)Líquidos inflamables C) Gases

Los extintores son mejores en función de la «cantidad de fuego» que son capaces de apagar, es decir, su eficacia. Los datos de eficacia deben ir grabados en el extintor y los mejores fabricantes se distinguen por poner en el mercado extintores de más eficacia con menor cantidad de polvo o de agente extintor. Son extintores más fáciles de manejar y con mayor capacidad de apagar un fuego que otros más pesados.

Los extintores más comunes en España son los de polvo químico ABC y los de CO2.

  • Los extintores de polvo son de aplicación casi universal en los fuegos mas habituales. Pueden apagar fuegos de sólidos, de líquidos inflamables y gases. Son fáciles de manejar y son muy eficaces cuando se usan en el conato del incendio (mientras el incendio puede ser controlado como el fuego de una papelera. Si bien cuantos más kilogramos de polvo contenga hemos de suponer que más apagará, esto no es siempre así. El extintor se clasifica según su eficacia y no según su peso. Las pruebas de eficacia se pueden realizar sobre sólidos (una pila de maderas ardiendo de un tamaño determinado) y sobre líquidos inflamables (una bandeja de heptano). Cuanto más apaguen más eficacia tendrán.

  • Los extintores de CO2 tienen sólo eficacia B, para fuegos superficiales y líquidos inflamables. Tienen la gran ventaja en comparación con los de polvo que no dejan ningún tipo de residuo al dispararse. El CO2 es un gas que se encuentra confinado en un recipiente de alta presión y al salir del mismo y expandirse disminuye su temperatura muchísimo, por lo que enfría lo que se encuentra. Su efecto es muy parecido al de la nieve y por eso encontraremos que también se les llama extintores de nieve carbónica. Son muy recomendables cuando el fuego se produce en cuadro eléctrico o un ordenador ya que una vez se ha depositado en forma sólida, recupera su forma gaseosa y no deja residuos tras apagar el fuego. Por lo tanto no estropea nada más que lo que ya estaba estropeado porque se había quemado. El polvo se metería por todos los circuitos electrónicos o eléctricos y sería muy difícil de limpiar, estropeando por lo tanto la totalidad del aparato/cuadro eléctrico.

Quedo a su disposición para responder las dudas que hayan podido surgir.


 

 

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